Cuando una persona comienza a interesarse por su pensión, normalmente la primera pregunta que hace es:
¿Cuántas semanas tengo cotizadas?
Y aunque las semanas son fundamentales para obtener una pensión, la realidad es que una buena estrategia pensionaria va mucho más allá de conocer ese número.
Después de años dedicados a revisar casos pensionarios, puedo decir que muchas personas conocen perfectamente sus semanas cotizadas, pero desconocen otros aspectos que pueden tener un impacto igual o incluso mayor en su futura pensión.
Las semanas son importantes, pero no son lo único
Es común escuchar comentarios como:
«Tengo más de 1,000 semanas.»
«Tengo más de 1,500 semanas.»
«Tengo suficientes semanas para pensionarme.»
Y muchas veces eso es cierto.
Sin embargo, tener suficientes semanas no significa necesariamente que la persona esté obteniendo el mejor resultado posible.
Existen otros elementos que deben revisarse cuidadosamente.
Los salarios registrados también cuentan
Uno de los aspectos más importantes es el historial salarial.
Muchas personas nunca han revisado si los salarios que aparecen registrados ante el IMSS corresponden realmente a lo que ganaban.
En algunos casos encontramos diferencias importantes.
En otros casos observamos periodos laborales completos que aparecen con salarios muy distintos a los esperados.
Y cuando una persona está próxima a pensionarse, detectar estas situaciones con anticipación puede hacer una gran diferencia.
Los periodos sin cotizar también deben analizarse
Otro aspecto que suele pasar desapercibido son los periodos en los que una persona dejó de cotizar.
Algunas personas dejaron de trabajar varios años.
Otras cambiaron de actividad laboral.
Algunas más se incorporaron posteriormente a Modalidad 40 o a otros esquemas de aseguramiento.
Cada caso es distinto y debe analizarse de manera individual.
La conservación de derechos puede ser determinante
Muchas personas escuchan hablar sobre la conservación de derechos, pero pocas entienden realmente cómo funciona.
He visto casos de personas que creen conservar todos sus derechos cuando en realidad existe algún riesgo que debe atenderse con anticipación.
También he visto personas que piensan haber perdido ciertos beneficios cuando todavía existen alternativas para protegerlos.
Por eso es tan importante revisar la situación completa y no únicamente las semanas cotizadas.
Entre más tiempo tengas para planear, mejores decisiones podrás tomar
Uno de los errores más frecuentes es esperar hasta los 59 o 60 años para comenzar a revisar la pensión.
Cuando una persona analiza su situación con tiempo, normalmente tiene más opciones.
Puede corregir información.
Puede evaluar estrategias.
Puede tomar decisiones informadas.
Y sobre todo, puede evitar sorpresas desagradables cuando llegue el momento de pensionarse.
La pregunta correcta
Después de toda una vida de trabajo, la pregunta no debería ser únicamente:
«¿Cuántas semanas tengo?»
La pregunta realmente importante es:
¿Ya sabes cómo se encuentra tu expediente pensionario y qué opciones tienes para el futuro?
Porque una buena pensión no se construye solamente con semanas.
También se construye con información correcta y con decisiones oportunas.
Lic. Rogelio Garza
Maximizando tu Pensión







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